Aquellos labios son
Los que me dan vida.
Con sus besos que dejan sin aliento,
Aquellos ojos son
Los que me alimentan
Con su luz guiándome en la oscuridad
Aquellos brazos son
Los que me protegen
Cuando estoy perdida y desconsolada.
Amo aquellas horas en las que
Sentados bajo aquel árbol
Me decías al oído
Que nunca me olvidarías
A pesar del tiempo y la distancia
Que nos pueda atacar.
Tu cuerpo es aquel
Que me enseño a ser libre,
Tus manos son las que dibujaron mi cuerpo
En las arenas del mar,
Que se ve al horizonte.
Adoro tenerte presente en mis días
En los que la desolada negación del existir
Ataca el misterio de una mente perturbada
A orillas de tus pies enajenados.
Con solo una mirada tuya
Puedo volver a vivir
Aquella vida de mentira y mascaras
Detrás del telón
Que nunca se cierra.
Los que me dan vida.
Con sus besos que dejan sin aliento,
Aquellos ojos son
Los que me alimentan
Con su luz guiándome en la oscuridad
Aquellos brazos son
Los que me protegen
Cuando estoy perdida y desconsolada.
Amo aquellas horas en las que
Sentados bajo aquel árbol
Me decías al oído
Que nunca me olvidarías
A pesar del tiempo y la distancia
Que nos pueda atacar.
Tu cuerpo es aquel
Que me enseño a ser libre,
Tus manos son las que dibujaron mi cuerpo
En las arenas del mar,
Que se ve al horizonte.
Adoro tenerte presente en mis días
En los que la desolada negación del existir
Ataca el misterio de una mente perturbada
A orillas de tus pies enajenados.
Con solo una mirada tuya
Puedo volver a vivir
Aquella vida de mentira y mascaras
Detrás del telón
Que nunca se cierra.
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